Sí, eso pasa mucho. Lo que ayer era medio insignificante, el tiempo y la distancia pasa a darle una dimensión a veces exagerada al recordarlo.
¡Ay! los recuerdos. Son como mariposas que, como escribió Silvio en este poema, surgen de lo oscuro revoloteando y llenando la mente con su aleteo de colores. Me gusta recordar y me gustan las mariposas.
