viernes, 27 de mayo de 2016

EL GIRASOL

En la mitología griega era Clitia una ninfa, hija de Océano. Clitia se enamoró del Sol (Apolo Helio o Febo)  y cada día lo observaba salir de su palacio recibiendo sus cálidos rayos como caricias hasta que desaparecía por el oeste en el firmamento.  Sentada a la vera de un arroyo esperaba a su amado, pero aquel día no apareció y pasaron otros tantos sin que Apolo bajara a acariciar sus cabellos. Poco a poco Clitia comenzó a echar raíces hasta acabar convertida en una bella flor, un girasol.

domingo, 22 de mayo de 2016


Minos, uno de los hijos de Europa con Zeus, fue rey de Creta. En cierta ocasión  prometió a Poseidón, dios del mar, que sacrificaría lo primero que saliera del mar. Poseidón hizo salir un toro, pero Minos lo encontró tan hermoso que lo incorporó a sus rebaños y el dios, enfurecido, hizo que la reina Pasífae, esposa del rey Minos, se enamorara del animal.
De los amores de Pasífae y el toro , que ya le vale a Pasífae, nació un horrible monstruo mitad hombre y mitad toro: el Minotauro. Minos mandó a Dédalo construir un complicado laberinto para encerrar al Minotauro, pero el entrometido de Teseo entró en este laberinto, no sin antes hacerse de un ovillo de hilo que fue extendiendo para luego poder salir, y mató  al mostruo a puñetazos .  El rey Minos, muy enfadado, encarceló a Dédalo con su hijo Ícaro en el laberinto, o sease, que pagaron justos por pecadores. Ahí fue cuando Dédalo inventó unas alas para poder escapar del laberinto, pero Ícaro voló demasiado alto, el sol las derritió porque eran de cera y cataplúm, fue a dar con sus huesos en el mar pereciendo.

sábado, 21 de mayo de 2016

LOS MITOS, ES LO QUE TIENEN...

Cadmo, uno de los hermanos de Europa, a la que raptó Zeus, después de que el muy pillastre, convertido en toro blanco, la engatusara haciéndose el mansito y cuando la incauta de Europa fue a acariarle incluso montándose  en su lomo, salió disparado llevándola a Creta, en donde tuvo tres hijos con ella: Minos, Radamantis y Sarpedón.
Cadmo fue al oráculo de Delfos a ver qué le podía aconsejar. Y como de costumbre el oráculo mandando cosas raras, en esta ocasión que tenía que encontrar una vaca con la marca de una luna creciente... y la encontró. Allí donde paró la vaca a descansar  fundó la ciudad de Tebas que significa "el descanso de la vaca".  Pero la cosa no fue tan fácil, el dios Ares le mandó un dragón y se las vio y deseó para librarse de él. Ares montó en cólera cuando vio a su dragón muerto y Zeus, que daba siempre una de cal y otra de arena, le envió a Atenea con el mensaje de que plantara los dientes del dragón en círculo. Y así se libró de las iras de Ares, porque de ellos nacieron  los Spartoi, unos soldados muy fierotes que lo defendían.  La mitología tiene estas cosas, da siempre "a grandes males, grandes remedios".