viernes, 27 de mayo de 2016

EL GIRASOL

En la mitología griega era Clitia una ninfa, hija de Océano. Clitia se enamoró del Sol (Apolo Helio o Febo)  y cada día lo observaba salir de su palacio recibiendo sus cálidos rayos como caricias hasta que desaparecía por el oeste en el firmamento.  Sentada a la vera de un arroyo esperaba a su amado, pero aquel día no apareció y pasaron otros tantos sin que Apolo bajara a acariciar sus cabellos. Poco a poco Clitia comenzó a echar raíces hasta acabar convertida en una bella flor, un girasol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario