viernes, 17 de junio de 2016

ZACARIAS Y LA MONTAÑA



Era  media tarde. El sol iba declinando lentamente para ocultarse  detrás de la montaña como venía haciendo desde hacía millones de años. Mucho, muchísimo antes de que existiera aquel pueblito con algo más de cuatro casas que estaba situado al abrigo de aquella falda en la montaña que llamaban El Cielo.

El Cielo era la montaña más alta que, según rezaba en el viejo libro que poseía Zacarías, había en todo el territorio.

Zacarías era a su vez el habitante más viejo del pueblo. Tenía tantos años que había perdido ya la cuenta y a quien le preguntaba por su edad siempre respondía con voz suave,  -Tantos  como altura tiene el Cielo.

Zacarías amaba profundamente aquella montaña y desde muy niño había tenido el sueño de llegar hasta arriba. Pero El Cielo siempre le había vencido.

En su juventud  casi lo había conseguido pero antes de llegar   las piernas le flaquearon, la cabeza le dio vueltas y comprendió que el pico más alto de aquellos confines estaba allí para  ser admirado y sólo le dejaría  soñar con coronarlo.

Desde aquel día eso era lo que hacía Zacarías admirar y soñar con la montaña..

Pasaba mucho tiempo releyendo aquel viejo libro que en su niñez le regalara aquel viejo sabio que un día marchó como había venido.

Zacarías no supo nunca de donde era ni a donde se fue, pues él decía que era de todas partes y de ninguna y que iba a cualquier sitio, pues  todos le pertenecían, aunque ninguno era suyo.

Había aprendido mucho de aquel viejo amigo que cada mañana antes de salir el sol se sentaba a mirar la montaña y por la tarde repetía la operación hasta ver como el sol se escondía tras ella haciéndole guiños.

Zacarías no había salido nunca de aquel lugar, pero gracias a su viejo libro sabía cuán grande era el mundo, cuantas montañas había en él  quizás parecidas a su Cielo, pero seguro que no había ninguna igual, pensaba.

Aquella mañana Zacarías se despertó muy temprano y una sensación extraña le decía que no iba a ser aquel un día como los demás.

Cuando se sentó con su viejo libro a contemplar la montaña, su inquietud se hacía mas fuerte. Mientras más miraba hacia arriba más intenso era aquel deseo.

Se puso en pie y como sin darse cuenta de lo que hacía entró en la casa, cogió algunas provisiones y con su bastón en la mano partió rumbo a la montaña.

Se sentía ligero y ágil como un niño. Según avanzaba se encontraba más y más ligero y mientras más empinado se volvía el camino menos les costaba a sus viejas piernas seguirlo.

Zacarías estaba tan feliz... su viejo sueño se estaba haciendo realidad, esta vez sí iba a poder encaramarse a lo alto del pico Cielo.

Los pájaros parecían acompañarle en su camino y volando casi a su altura le regalaban unos cantos tan alegres como no había escuchado nunca.

A medida que subía Zacarías el camino se iba llenando de flores preciosas, amarillas, azules, blancas y rojas. Los árboles que allí había nunca los había visto antes. Eran hermosos con bellas hojas azuladas y flores delicadísimas color blanco..

Estaba extrañado, pues siempre había pensado que en aquellas alturas no habría más que rocas y viento, sin embargo el aire era suave como una brisa marina.

El sol estaba en todo lo alto, por lo que pensó que ya sería medio día, así que se dispuso a comer algo, como hacía siempre a esa hora.

Sacó de su bolsa un poco de pan y una racimo de uvas secas y comió despacito.

Los pájaros se posaron a su alrededor revoloteando y  comiendo las miguitas que él les proporcionaba.

Entonces cayó en la cuenta de que eran unos pájaros que tampoco había visto antes, de colores igual a las flores del camino y que lo miraban como si lo conocieran de siempre.

Que agusto se encontraba allí y qué hermoso era todo aquello.

Siguió su camino, subiendo y subiendo. No sabía el tiempo que llevaba caminando pues no sentía ningún cansancio.

Debía de haber llegado a lo más alto aunque el sol ya no brillaba en el cielo había luz una luz suave de atardecer y a pesar de la gran altura seguía el suelo alfombrado de flores bellísimas que aromatizaban el aire fresco y suave, y los pajarillos se iban buscando sitio entre las ramas de los árboles .

Entonces fue cuando escuchó Zacarías aquella voz pronunciando su nombre y la reconoció al instante. Era su viejo amigo que le hablaba despacito y suave como antaño con las mismas cariñosas palabras de entonces. Zacarías siguió a su viejo amigo mientras éste le contaba cosas sabias como en su niñez.

Cuando los vecinos del pueblo echaron en falta la presencia de Zacarías sentado a la puerta de su casa contemplando la montaña se alarmaron y fueron a buscarlo. Lo encontraron sentado a su mesa con un racimo de uvas secas y un trozo de pan  del que había algunas miguitas esparcidas por el suelo, su bastón en la mano y una dulcísima sonrisa dibujada en su rostro sin vida.



miércoles, 15 de junio de 2016

SUGESTIVA Y FASCINANTE " ABRACADABRA"

La rosa Abracadabra
 procede de un ciclo de mutaciones, siendo la originaria una floribunda amarilla de Kordes  (empresa de cultivo de rosas alemana)  del año 1986 llamada "Frisco".


 La primera mutación la llamaron Black Beauty;



 luego vino el 
                  Hocus Pocus

y por último de otra mutación del Hocus Pocus apareció la "Abracadabra", 

que de vez en cuando saca floraciones de su bisabuela, la rosa amarilla  Frisco.



viernes, 27 de mayo de 2016

EL GIRASOL

En la mitología griega era Clitia una ninfa, hija de Océano. Clitia se enamoró del Sol (Apolo Helio o Febo)  y cada día lo observaba salir de su palacio recibiendo sus cálidos rayos como caricias hasta que desaparecía por el oeste en el firmamento.  Sentada a la vera de un arroyo esperaba a su amado, pero aquel día no apareció y pasaron otros tantos sin que Apolo bajara a acariciar sus cabellos. Poco a poco Clitia comenzó a echar raíces hasta acabar convertida en una bella flor, un girasol.

domingo, 22 de mayo de 2016


Minos, uno de los hijos de Europa con Zeus, fue rey de Creta. En cierta ocasión  prometió a Poseidón, dios del mar, que sacrificaría lo primero que saliera del mar. Poseidón hizo salir un toro, pero Minos lo encontró tan hermoso que lo incorporó a sus rebaños y el dios, enfurecido, hizo que la reina Pasífae, esposa del rey Minos, se enamorara del animal.
De los amores de Pasífae y el toro , que ya le vale a Pasífae, nació un horrible monstruo mitad hombre y mitad toro: el Minotauro. Minos mandó a Dédalo construir un complicado laberinto para encerrar al Minotauro, pero el entrometido de Teseo entró en este laberinto, no sin antes hacerse de un ovillo de hilo que fue extendiendo para luego poder salir, y mató  al mostruo a puñetazos .  El rey Minos, muy enfadado, encarceló a Dédalo con su hijo Ícaro en el laberinto, o sease, que pagaron justos por pecadores. Ahí fue cuando Dédalo inventó unas alas para poder escapar del laberinto, pero Ícaro voló demasiado alto, el sol las derritió porque eran de cera y cataplúm, fue a dar con sus huesos en el mar pereciendo.

sábado, 21 de mayo de 2016

LOS MITOS, ES LO QUE TIENEN...

Cadmo, uno de los hermanos de Europa, a la que raptó Zeus, después de que el muy pillastre, convertido en toro blanco, la engatusara haciéndose el mansito y cuando la incauta de Europa fue a acariarle incluso montándose  en su lomo, salió disparado llevándola a Creta, en donde tuvo tres hijos con ella: Minos, Radamantis y Sarpedón.
Cadmo fue al oráculo de Delfos a ver qué le podía aconsejar. Y como de costumbre el oráculo mandando cosas raras, en esta ocasión que tenía que encontrar una vaca con la marca de una luna creciente... y la encontró. Allí donde paró la vaca a descansar  fundó la ciudad de Tebas que significa "el descanso de la vaca".  Pero la cosa no fue tan fácil, el dios Ares le mandó un dragón y se las vio y deseó para librarse de él. Ares montó en cólera cuando vio a su dragón muerto y Zeus, que daba siempre una de cal y otra de arena, le envió a Atenea con el mensaje de que plantara los dientes del dragón en círculo. Y así se libró de las iras de Ares, porque de ellos nacieron  los Spartoi, unos soldados muy fierotes que lo defendían.  La mitología tiene estas cosas, da siempre "a grandes males, grandes remedios".

jueves, 12 de noviembre de 2015

DEL DICHO AL HECHO


Frases o refranes  empleados cotidianamente vamos a averiguar de donde  proceden...



sábado, 25 de julio de 2015

CLAVELITO DE MI CORAZÓN.

Es la flor nacional de España.

Su nombre científico es “Dianthus” y viene de dos palabras griegas “dios” refiriéndose al dios Zeus y “anthos” que significa flor. Por tanto, flor de un dios.

En la tradición cristiana el clavel está asociado a la Virgen María. Cuentan que sus lágrimas al ver a Jesús en la cruz, se convirtieron en claveles al caer al suelo.

También han estado muy ligados a los espías, porque entre sus apretados pétalos se escondían notas informando de lo espiado... y nada más inocente que regalar un clavel para la solapa.

Incluso cuenta una historia que durante la Revolución Francesa el caballero Rougeville visitó a Maria Antonieta en la cárcel y dejó caer en su celda un clavel, entre sus pétalos iba escondido un plan de rescate que fracasó claro está, pues sabido es que no salvó la vida.

Y hasta  los hermanos Grimm lo introdujeron en uno de sus famosos cuentos. Aquel en el que un joven mago transforma a su amada en un clavel para poder llevarla consigo en el bolsillo. 

Por último ¡quien no ha cantado alguna vez el...
"Clavelitos, clavelitos, 
Clavelitos de mi corazón. 
Hoy te traigo clavelitos 
Colorados igual que un fresón. 
Si algún día clavelitos 
No lograra poderte traer, 
No te creas que ya no te quiero, 
Es que no te los pude coger"...

   Que tanto han sereneteado las Tunas estudiantiles de las Universidades españolas!.